Registro de patentes: La propiedad industrial en México

04|16|19

Por Alfredo Cruz, Jimena Reyeros y Carolina Cossío

El uso de la tecnología en las startups para crear productos o servicios únicos e innovadores es muy común pero, aparte de crearlos, se requiere de una patente para poder explotarlos comercialmente.

La patente, en palabras del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), es el derecho exclusivo que tiene una persona para explotar libremente un invento.

A pesar de ser un trámite valioso para toda startup ligada a lo técnico o tecnológico, es común escuchar que éste proceso quita tiempo, esfuerzo y dinero.

Para saber qué tan cierto es éste mito, platicamos con Javier Larragoiti Kuri, fundador de Xilinat, quien participó como finalista en el programa de aceleración de MassChallenge México 2018.

Xilinat es un sustituto de azúcar 100% saludable que funciona a partir de xilitol, un edulcorante bajo en calorías.

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Javier Larragoiti estudió ingeniería química en la Ciudad de México, dedicando gran parte de su tiempo a investigar y desarrollar el xilitol.  A pesar de concluir el proceso de investigación en el 2012, los integrantes de Xilinat pausaron y retomaron el proyecto en el 2016, momento en el cual se decidió crear Xilinat formalmente. En ese momento se dieron cuenta que debían registrar la patente.

¿Cómo registrar una patente?

Antes de empezar, si una patente se realizó en los laboratorios de alguna institución académica (como fue el caso de Xilinat), lo ideal es llegar a un acuerdo para determinar al autor de la misma. Así se evitarán problemas sobre quién es el propietario y quién tiene los derechos para explotar la patente. Ahora bien, si desarrollaste todo por tu cuenta, omite éste paso.

Una vez llegado el acuerdo, lo que sigue es registrar la patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), ya sea por tu cuenta o vía un despacho de abogados. Javier Larragoiti recomienda la segunda opción: “Si tú registras la patente como usuario individual ante el IMPI, te costará menos, aproximadamente tres mil pesos mexicanos. Sin embargo, en México, el 99% de los casos de patente individual son rechazados porque se envían mal redactados o porque el IMPI no tiene confianza en el origen de la patente, lo cual implica un retraso en el proceso. Es por ello que te conviene más contratar a un despacho de abogados”.

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Independientemente del camino que decidas, el proceso de registro avanza de la siguiente manera;

En el caso de Xilinat, recibieron el apoyo de Baker McKenzie durante su aceleración con MCMX, éste despacho en específico está especializado en patentes. Si bien el costo puede ser alto, existen dos ventajas principales; primero, el despacho te apoya a realizar el trámite ante el IMPI y segundo, realizan una búsqueda para comprobar que nadie más haya patentado algún producto similar.

Javier Larragoiti, fundador de Xilinat nos comentó;

Al final de la búsqueda, el despacho de abogados te da un reporte diciendo: “…buscamos todas éstas patentes y nosotros creemos que la tuya tiene un 90% de ser patentable”. Dependiendo de ese porcentaje, tú decides si sigues el proceso o no, incluso  te recomiendan si debes hacerlo o no. Ésta búsqueda dura casi dos meses, pero si pagas más dinero el tiempo será menor.

En caso de que decidas continuar con el proceso, el siguiente punto es colaborar con el despacho en la realización del registro. Ellos piden toda la información necesaria para redactar el documento de solicitud de patente tal como lo pide el IMPI. En ese documento se describe a detalle el producto: colores, dimensiones, pruebas científicas y otros datos técnicos que sean útiles y que demuestren la unicidad de tu patente.

El siguiente paso ocurre cuando el despacho envía la solicitud ante el IMPI. Se trata de un texto redactado con todos los términos legales posibles para proteger la patente. Al meter la solicitud se debe firmar una cesión de derechos para definir a la persona que tendrá el derecho de explotar comercialmente la patente. En el caso de Xilinat, éste acuerdo se hizo entre la universidad en la que completó sus estudios y Javier. En éste punto, él recomienda leer con mucha atención la cesión de derechos para evitar firmar algo que perjudique a alguna de las partes involucradas.

El IMPI, por su parte, recibe la solicitud y tarda cerca de dos años para determinar si lo que quieres registrar es patentable o no. Es posible recortar ese periodo con un pago de publicación anticipada, pero el máximo tiempo ahorrado es de medio año.

Finalmente, y en caso de ser registrada, la patente es protegida únicamente por 20 años para la explotación comercial del inventor. Una vez terminado ese periodo, la patente se vuelve de dominio público, permitiendo que otras personas o empresas la exploten y comercialicen sin tener que pedir permiso al dueño.

Registro a nivel internacional

Por último, también puedes patentar tu invento a nivel internacional, siempre y cuando hayas cumplido con el trámite en México, por lo que Javier nos comentó:

Si quieres que tu patente sea internacional, primero debes tener el registro de la patente en nuestro país. Una vez contando con el registro, tienes un año para aplicar al PCT (Patent Cooperation Treaty), el cual es un tratado que facilita el procedimiento de registro de patentes en otros países. Ellos hacen una evaluación global para patentar tu tecnología. Eso cuesta mil dólares, aproximadamente. Después, vas a una oficina internacional de patentes y realizas el trámite correspondiente. Y eso también tiene un costo, pero ahí sí depende del país.

 

Existen varios caminos para proteger tu propiedad intelectual, de manera independiente o con algún experto en el tema legal. Lo cierto es que es sumamente importante que se considere éste proceso desde el momento de desarrollo, al igual que buscar asesoría para conocer todas las opciones que existen para cada caso.

MassChallenge México

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